Mendoza en crisis ¿Quién va a pagar la fiesta?


Mario tiene 34 años. Vive donde termina el asfalto en San Martín. La mala fortuna le quebró dos vértebras. Primero fueron cinco almuerzos en el Hospital Perrupato y luego una ambulancia lo trasladó 40 minutos que se hicieron 40 días de espera en Lagomaggiore, todo sin sus hijas. Mario espera cuatro tornillos que cuestan 60 mil pesos. Desde Compras del hospital le repiten que no hay plata. El papel que autoriza la compra está varado como Mario, pero él decidió volver a su casa. Tiene serios riesgos de quedar inválido. Últimamente se hace sus necesidades encima, como ya le hizo el Estado.
El gobernador electo Alfredo Cornejo estima que la deuda que le dejarán será de unos 8 mil millones de pesos. Todo se va a normalizar más tarde que temprano, más temprano que tarde, pero: ¿alguien se hará responsable de la deuda que los mendocinos tendremos que pagar? ¿Alguien será juzgado?
El acuerdo político entre los que se van y los que entran logró una ley para tomar deuda por 5.800 millones. Los que entran les perdonaron las “desprolijidades” –en el artículo 5- a cambio de una autorización para endeudarse. En fin, legalizan para poder gobernar ¿Quiénes pagan esa deuda? Nosotros, los mendocinos.
Y si bien Francisco Pérez dice que “los mendocinos no pagan deudas sino impuestos”, los impuestos que pagarán los mendocinos cada vez rendirán menos, serán menos escuelas, menos policías, menos todo si van a parar a los intereses usurarios.
En fin, aquellos a los que votamos administraron mal la provincia. En los municipios se maximiza la crisis. La Fiscalía de Estado ahora los imputa. En Santa Rosa hay empleados que no cobran desde hace tres meses. El intendente Sergio Salgado, anunció que fusionará secretarías y ahorrará siete millones. Una monto superior a lo que ahorrará el nuevo gobernador fusionando ministerios, de un aparato estatal exponencialmente mayor. Conclusión: ahora es austeridad lo que antes no fue despilfarro.
Se acumulan las denuncias contra el gobernador, el ministro de Hacienda Juan Gantus, el ex ministro Marcelo Costa y hasta contra los intendentes, como el caso de Luis Lobos. Pero nadie irá preso ni se hará responsable. Usted se preguntará por qué. Bienvenidos al poder.
En nuestro país hay tres poderes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Dicen ser independientes. A la vez, existen los partidos políticos que se diferencian entre sí por la forma de entender el mundo y por los poderes a los que benefician si se hacen de las instituciones. Ellos hacen las leyes, ellos las interpretan, ellos la aplican. Dicen que los medios son el cuarto poder, y en buena medida lo son. Pero: ¿por qué? Porque se alimentan de la mismo: la opinión pública, su parecer, el suyo, el que determina a quién, cada cuatro años, usted le cede sus pequeñas acciones sobre el Estado para que manejen su plata como a ellos les parece. Lo pueden hacer bien, o lo pueden hacer muy mal, lo pueden hacer para beneficiar a muchos o a pocos, y lo pueden hacer por el camino corto o el largo, pero siempre gracias a usted.
Pero no se equivoque. No alcanza con pagar los impuestos y con mojar un sobre con la lengua cada cuatro años (o varias veces en uno, como en este 2015). No. No es suficiente. Mientras los mendocinos –y los argentinos, en fin- no nos involucremos en conocer a quién le damos el poder, nos va a pasar lo mismo. Mientras no exijamos una ley donde se blanquee el dinero con el que se pagan las campañas –y por ende a quién se le deberán devolver favores durante los cuatro años de gobierno-. Mientras no exijamos una ley de información pública para que ningún funcionario esconda lo que está haciendo con su dinero ni a los periodistas ni al albañil ni al taxista. Mientras no pidamos declaraciones juradas del patrimonio de los que nos gobiernan periódicamente. Mientras compremos publicidad y palabrerío en vez de propuestas de gobierno. Y por sobre todo, mientras hablemos en la verdulería del chisme y del accidente en vez de escrachar hasta en la última esquina al mal gobernante, y del diario nos interese sólo el suplemento deportivo, y creamos que los políticos son todos iguales, y que lo que tenés te lo ganaste laburando y que lo que te falta es por culpa del gobierno, nadie va a ir preso. Mientras los dejemos timbearse nuestra felicidad sin control. Porque es verdad que mientras el gato no está los ratones se divierten, pero también que más gordo es el gato mientras más tontos los ratones.
***

***
*(Foto Pachy Reynoso/MDZ)http://www.mdzol.com/nota/603196-perez-minimizo-a-los-ausentes-la-mayoria-estuvo/

Comentarios

  1. Muy buena columna Seba, con un foco puesto en nuestra región y sus padeceres. Habrá que analizar al nuevo inquilino del Poder, pero es cuestión de tiempo. abrazos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares